18 Feb
18Feb

Claves sencillas para compartir tu punto de vista con respeto y eficacia

¿Te ha pasado alguna vez que, al expresar tu opinión, la otra persona se cierra o surge un conflicto? Dar feedback o compartir nuestro punto de vista suele generar cierto temor: no queremos herir ni que nos malinterpreten. Sin embargo, una comunicación consciente es la base para construir relaciones más sanas, colaborativas y honestas, tanto en el ámbito profesional como personal.

Te comparto varias claves sencillas que te ayudarán.

1. Tu opinión es un puente, no una crítica

Ofrecer tu opinión, e incluso tu consejo, no es atacar ni juzgar; es tender puentes de entendimiento. Si partes de la premisa de que tu mensaje busca aportar y no señalar, te resultará más sencillo expresarte con respeto y empatía. Puedes empezar tu intervención diciendo: “Me gustaría compartir cómo veo esta situación, porque creo que juntos podemos encontrar una solución o entendernos mejor.”

2. Errores comunes al dar feedback y cómo evitarlos

Hablar desde la emoción: Cuando dejamos que una emoción intensa (enfado, frustración, etc.) guíe nuestro mensaje, perdemos claridad y muchas veces el otro se pone a la defensiva. Por ejemplo: “Estoy harta de que nunca escuches mis propuestas.” En este caso, la emoción convierte la opinión en una acusación y bloquea el diálogo.¿Qué hacer? Antes de hablar, respira y observa cómo te sientes. Pregúntate: ¿puedo expresar esto desde la calma y la claridad? Hablar serenos facilita que tu mensaje sea escuchado y comprendido.

Generalizar: Frases como “Nunca tienes en cuenta lo que digo” suelen ser injustas y poco precisas. Generalizar hace que el otro se sienta atacado y dificulta llegar a acuerdos. ¿Qué hacer? Sustituye las generalizaciones por observaciones concretas: “En la reunión de ayer sentí que mi propuesta no fue considerada y me gustaría entender tu perspectiva.” Así abres la puerta al diálogo.

3. Método de 3 pasos para dar feedback efectivo

Te propongo un método sencillo y aplicable en cualquier entorno:

  • Observa: Describe hechos concretos, sin juicios ni interpretaciones. Ejemplo: “En la reunión de ayer noté que me interrumpiste dos veces.”
  • Explica el impacto: Comparte cómo te sentiste o qué consecuencia tuvo. Ejemplo: “Me sentí frustrada porque no pude acabar mi presentación y creo que los demás pueden pensar que no es importante lo que aporto.”
  • Haz una petición clara: Propón un cambio específico. Ejemplo: “Me gustaría que la próxima vez pueda terminar antes de que intervengas. ¿Te parece bien?”

Con este enfoque, tu opinion será más empática, clara y constructiva. La comunicación consciente nos ayuda a construir relaciones de confianza y a desarrollarnos tanto a nivel personal como profesional. Dar feedback desde el respeto y la claridad transforma los conflictos en oportunidades de crecimiento conjunto. Si quieres mejorar tu forma de dar y recibir opiniones o trabajas en entornos donde la comunicación es clave (como el sector salud), puedo acompañarte a entrenar estas habilidades y llevar tu comunicación al siguiente nivel.

Te dejo los enlaces a mi canal de YouTube y de Instagram donde encontrarás más material que puede acompañarte:

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