12 días hacia la claridad interior...
En un mundo que avanza con prisa, donde las voces externas a veces ahogan la voz del corazón, nace la necesidad de detenernos, respirar y recordar quiénes somos. El Camino de luz es una invitación a eso: a volver a la esencia, a encender la chispa interior y a caminar, día a día, hacia una claridad más profunda y amorosa.
Este recorrido no es un reto, ni una meta, ni por supuesto una obligación... Hazlo si te da paz y déjalo ir si no sientes que es tu momento. Es simplemente un ritual, un espacio íntimo y simbólico donde cada día se convierte en una puerta hacia una parte de ti que merece ser mirada, honrada y celebrada.

Es una experiencia guiada de 12 días que combina imágenes, meditaciones breves, símbolos y reflexiones para acompañarte en un proceso suave de reconexión interior. Cada día representa una luz distinta, un matiz sutil, un pequeño aprendizaje, un nuevo gesto de conciencia cotidiana.
Desde la chispa inicial hasta la luz plena de la Navidad, este camino te invita a recorrer tus sombras, tus amaneceres, tus faros internos y tus estrellas personales. Es un viaje que comienza dentro, pero que inevitablemente se expande hacia fuera, iluminando tus relaciones, tus decisiones y tu manera de habitar el mundo.

Cada día del camino está inspirado en un elemento, un color y una energía particular: la chispa, el faro, la estrella, la aurora... Cada uno de estos arquetipos te ofrece una perspectiva distinta de tu propia luz: cómo nace, cómo crece, cómo se comparte, y cómo se transforma.
Aunque el recorrido se diseñó originalmente para culminar en la luz plena de la Navidad, su propósito va mucho más allá de una fecha. Puedes hacerlo cuando quieras, puesto que la luz que despiertas aquí no se apaga... Es una semilla que puedes seguir alimentando durante todo el año, un recordatorio de que tu claridad, tu fuego interior y tu capacidad de iluminar el mundo están siempre disponibles.
El Camino de luz es un inicio, no un final. Una invitación a vivir con más conciencia, más ternura y más presencia.
Los vídeos son breves, suaves y meditativos. No necesitas experiencia previa, ni un espacio especial, ni un tiempo perfecto. Solo necesitas presencia. Unos minutos al día para ti. Un gesto de amor propio. Una intención de claridad.
Este camino está diseñado para acompañarte tanto si estás viviendo un momento de búsqueda, como si simplemente deseas reconectar con tu energía vital y tu creatividad. Te invito a ver el primero de los vídeos, y a sentirlo en tu corazón:
Si sientes el llamado a encender tu luz, a caminar con más calma, a mirar tu vida con ojos nuevos, este camino es para ti. No importa dónde estés, cómo te sientas o qué estés atravesando: siempre es un buen momento para volver a ti.
Te invito a recorrer estos 12 días como un regalo. Un regalo de claridad, de presencia y de luz interior.
Porque la luz es tuya. Todo está en ti.