Acompañamiento grupal y personal de 12 semanas. Un espacio de acompañamiento profundo que invita a conectar con la inteligencia sensible del corazón, cultivar presencia y abrir una relación más consciente con uno mismo y con los demás. A través de prácticas de atención, exploración emocional y escucha interna, el curso facilita un proceso de claridad, calma y coherencia interior que transforma la manera de sentir, relacionarse y vivir.
Desarrollar la capacidad de escuchar el corazón como fuente de claridad, intuición y coherencia interna.
Reconocer y comprender las señales emocionales y corporales, aprendiendo a interpretarlas como información valiosa para la toma de decisiones.
Fortalecer la presencia consciente, cultivando un estado de calma y apertura que permita responder en lugar de reaccionar.
Integrar prácticas de regulación emocional, utilizando la respiración, la atención plena y el movimiento suave para sostener estados internos más estables.
Fomentar la autocompasión y el autocuidado profundo, liberando exigencias internas y patrones de autoexigencia que desconectan del propio centro.
Mejorar la calidad de la relación con uno mismo y con los demás, desarrollando una comunicación más auténtica, empática y coherente.
Explorar la dimensión relacional del corazón, comprendiendo cómo influye en los vínculos, la escucha y la presencia compartida.
Integrar la conciencia del corazón en la vida cotidiana, transformándola en una brújula interna para vivir con mayor sentido y equilibrio.
La inteligencia del corazón: comprensión de su dimensión emocional, intuitiva y relacional; cómo se expresa y cómo acceder a ella.
Conciencia corporal y emocional: prácticas para identificar tensiones, sensaciones y emociones que revelan el estado interno.
Respiración consciente y regulación: técnicas para calmar el sistema nervioso, abrir espacio interno y favorecer la claridad.
Presencia y escucha interna: ejercicios de atención plena, silencio guiado y conexión con la experiencia del momento.
Coherencia interna: alineación entre lo que se siente, se piensa y se expresa; exploración de la autenticidad como camino de bienestar.
Autocompasión y cuidado profundo: recursos para cultivar una relación interna más amable, sostener la vulnerabilidad y liberar patrones de dureza.
Relación y comunicación desde el corazón: prácticas de escucha empática, expresión consciente y presencia compartida.
Exploración de creencias y narrativas: identificación de historias internas que bloquean la conexión con el corazón y transformación de patrones limitantes.
Dinámicas vivenciales: ejercicios individuales y grupales que permiten experimentar la conexión con el corazón desde el cuerpo, la emoción y la reflexión.
Integración en la vida diaria: diseño de un plan personal para sostener la conciencia del corazón en decisiones, relaciones y autocuidado.