Un programa práctico orientado a fortalecer la inteligencia emocional y mejorar la calidad de la comunicación interpersonal. A través de dinámicas vivenciales, herramientas de autoconocimiento y técnicas de expresión consciente, el curso ayuda a reconocer emociones, regularlas de forma saludable y comunicarse con mayor claridad, empatía y eficacia en distintos contextos personales y profesionales.


  • Actividad Cursos y talleres
  • Duración del servicio: 04:00 Horas
  • Aportación170

 

Descripción

Objetivos del curso

  • Comprender el funcionamiento emocional y reconocer cómo influyen las emociones en la percepción, la conducta y la comunicación.

  • Desarrollar habilidades de autorregulación, aprendiendo a gestionar la intensidad emocional y a responder de forma más consciente y equilibrada.

  • Fortalecer la comunicación interpersonal, cultivando claridad, empatía, asertividad y una escucha activa que facilite vínculos más fluidos.

  • Identificar patrones comunicativos automáticos, tanto propios como ajenos, y aprender a transformarlos en interacciones más constructivas.

  • Integrar cuerpo, emoción y lenguaje, favoreciendo una comunicación más coherente y alineada con las necesidades reales.

  • Aplicar estas competencias en contextos personales y profesionales, mejorando la convivencia, la colaboración y la resolución de conflictos.

Contenidos principales

  • Fundamentos de la gestión emocional: tipos de emociones, su función adaptativa, señales corporales y patrones de reacción.

  • Regulación emocional aplicada: técnicas de respiración consciente, pausas atencionales, anclajes corporales y estrategias para modular la intensidad emocional.

  • Comunicación consciente y asertiva: expresión clara de necesidades, límites saludables, lenguaje no reactivo y comunicación desde la presencia.

  • Escucha activa y empatía: habilidades para comprender al otro sin perder la propia perspectiva, y para sostener conversaciones difíciles con mayor serenidad.

  • Patrones relacionales y estilos comunicativos: identificación de automatismos, roles habituales y dinámicas que dificultan la conexión.

  • Prácticas corporales y somáticas: ejercicios suaves para favorecer la conexión interna, la calma y la coherencia entre lo que se siente, se piensa y se comunica.

  • Aplicación práctica en situaciones reales: dinámicas de role‑play, análisis de casos y ejercicios de integración para trasladar los aprendizajes al día a día.

  • Plan personal de desarrollo emocional y comunicativo: diseño de un itinerario propio para sostener los cambios más allá del curso.