Un curso básico centrado en técnicas sencillas de meditación y respiración consciente para reducir el estrés, mejorar la claridad mental y cultivar una sensación de calma sostenida en la vida diaria.
Comprender el estrés desde una perspectiva integral, explorando sus dimensiones fisiológicas, cognitivas y emocionales, y cómo se manifiesta en el cuerpo y en la conducta.
Entrenar la capacidad de autorregulación, utilizando la respiración consciente y la meditación como herramientas accesibles para modular el sistema nervioso y recuperar estados de calma.
Desarrollar atención plena en la vida diaria, aprendiendo a identificar señales tempranas de tensión, automatismos y patrones reactivos.
Fomentar hábitos de autocuidado sostenibles, integrando prácticas breves y realistas que puedan incorporarse a la rutina personal o profesional.
Potenciar la claridad mental y la presencia, favoreciendo una toma de decisiones más consciente y una relación más saludable con las demandas del entorno.
Fundamentos del estrés y la respuesta fisiológica: cómo funciona el sistema nervioso autónomo, qué ocurre en el cuerpo bajo presión y cómo intervenir de forma consciente.
Respiración consciente aplicada: técnicas de respiración diafragmática, coherencia cardiaca, respiración en cuatro tiempos y otras prácticas orientadas a la regulación emocional.
Meditación guiada y atención plena: ejercicios progresivos para entrenar la concentración, la observación sin juicio y la presencia corporal.
Prácticas somáticas suaves: movimientos conscientes y microtécnicas corporales para liberar tensión acumulada y favorecer la conexión cuerpo-mente.
Integración en la vida cotidiana: estrategias para aplicar la atención plena en el trabajo, en la comunicación, en la gestión del tiempo y en situaciones de alta demanda.
Plan personal de bienestar: diseño de un conjunto de prácticas adaptadas a cada participante para sostener los aprendizajes más allá del curso.